El Monte Perdido (3355 metros), la montaña calcárea más alta de Europa, y el Cilindro (3325 metros), están situados en el Parque Nacional de Ordesa. Deben su origen a la orogenia alpina y fueron modelados por el glaciarismo cuaternario posterior.
Ficha de ruta
Fecha: Marzo - 2007 Tipo de ruta: Alta montaña invernal. Ascensión a Monte Perdido por la cara norte en dos etapas. 1º día: 6 horas, 1400 metros. 2º día: 11 horas, 950 metros desnivel positivo, 2100 negativo. Dificultad: Muy buena preparación física. Pendientes de hasta 50 grados. Posible caída de seracs en la entrada del primer corredor. Mapa: Mapa excursionista y turístico de Ordesa y Monte Perdido, escala 1 : 40.000, Editorial Alpina.
Descripción de la ruta
Para llegar al valle de Pineta, desde Ainsa se debe seguir la carretera A-138 en dirección a Bielsa. Desde Bielsa, seguimos por una carretera que discurre por el valle de Pineta hasta el Parador Nacional. La ruta comienza un poco antes de llegar al Parador. A mano izquierda encontramos un puente que pasa el río hasta una zona de acampada regulada. En esta zona encontraremos una caseta de información del Parque Nacional y el comienzo de la ruta hacia el Balcón de Pineta..
1º día
Pineta - Tucarroya (6 horas)
Desde el camping, salimos por una pista junto a la caseta de información del parque nacional. Caminamos entre hayas hasta cruzar un puente y encontrar la desviación por un sendero perfectamente señalizado. El cartel indica que por aquí podemos subir a la cascada del Cinca, a la faja de Tormosa, al balcón de Pineta, al lago de Marboré, a Monte Perdido y a los picos de Astazou.
El sendero asciende entre pinos y helechos y pasa por un abrevadero tras el cual encontramos una bifurcación. Por la izquierda se sube hacia la cascada y la Faja de Tormosa. Seguimos por la derecha, hacia el balcón, subiendo en zigzag por un roquedal y cruzando varios neveros que nos obligan a salirnos de la ruta senderista de verano. Ascendemos el último tramo por un embudo lleno de nieve hasta llegar al balcón de Pineta. Las vistas del valle y, sobre todo, del glaciar de Monte Perdido ya merecen el esfuerzo realizado.
Desde el balcón, continuamos la travesía hacia el lago, que queda a la derecha mirando hacia los Astazou. El refugio está al otro lado, en la brecha de Tucarroya, por lo que cruzamos el lago, helado en esta época del año. El refugio de Tucarroya tiene 12 plazas en camas corridas con colchonetas y mantas. Tiene algunos utensilios de cocina y una estufa de leña. Para su mantenimiento, se ruega dejar 4 euros por noche. El agua se debe coger abajo, en el lago, o bien fundir nieve. Si la noche está despejada, es un espectáculo ver las estrellas sobre Monte Perdido.
2º día
Tucarroya - Monte Perdido (5 horas y media)
Bajamos de Tucarroya, cruzamos el lago y nos dirigimos al comienzo de la subida del glaciar, por un corredor que pasa por debajo de unos amenazantes seracs. Este primer corredor, de unos tres largos, sube hacia la izquierda y nos deja en una primera plataforma. Cruzamos la plataforma haciendo una diagonal hacia la derecha y subimos por una zona con más pendiente dejando a la derecha otra zona de seracs. En esta segunda plataforma, subimos y giramos a la izquierda, para entrar en un segundo corredor, de un par de largos, que nos deja en un lomo amplio que hay antes de la cima.
Por el lomo, y hacia la derecha, alcanzamos la cima de Monte Perdido. La pequeña explanada de la cima y el vértice geodésico están bajo la nieve. Desde la cima, podemos contemplar un paisaje espectacular, que incluye el cañón de Añisclo, el valle de Ordesa y el Cilindro. Incluso es visible el Vignemale, lejano, por encima de los picos de la Cascada.
Regreso (5 horas y media)
Bajamos por la ruta normal de subida a Monte Perdido, hacia el lago Helado, y de allí, subimos al cuello del Cilindro (Atención en este tramo a posibles desprendimientos de hielo del Cilindro). Continuamos la bajada por el glaciar hasta el balcón de Pineta. Según la cantidad de nieve, es posible que la bajada del glaciar sea más cómoda que en verano. Desde el balcón, aprovechando primero los neveros y después el sendero, bajamos hasta Pineta.