Font Roja - recorrido botánico


El Parque Natural del Carrascal de la Font Roja es uno de los mejores ejemplos de bosque mixto mediterráneo de Alicante. Está situado entre Alcoy e Ibi, en la sierra del Menejador, cuya máxima elevación es de 1356 metros. La ruta comienza en la popular Font Roja, que da nombre al parque, y donde está el santuario de la Virgen de los Lirios de Alcoy.

Carrascal de la Font Roja

Ficha


Dificultad

Recorrido por pistas y senderos señalizados de los PR-CV 26, 160 y GR-7. Es un recorrido fácil con un pequeño tramo más abrupto en la senda de la umbría.

Tiempo

2-3 horas.

Distancia

7,8 kilómetros

Desnivel

350 metros.

GPS

Mapa de ruta
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La sierra del Menejador


La sierra del Menejador está situada entre los términos municipales de Ibi, al sur, y Alcoy, al norte. Forma parte de las estribaciones prebéticas del norte de Alicante y estructuralmente es un anticlinal con orientación suroeste - nordeste cuyas máximas elevaciones son el alto del Menejador (1352 metros) y el alto de la Teixereta (1339 metros). En su flanco norte se encuentra el sinclinal que forma los valles de los ríos Polop y Barxell. La mayor parte de la sierra está formada por calizas y margas del Terciario sobre las que han actuado los procesos kársticos que han modelado un paisaje de lapiaces que esconde en su interior simas y cuevas. Sobre estos materiales aparecen gravas y arcillas del Cuaternario, en pedregales y en las depresiones como el valle del río Polop. Sin embargo, los materiales más antiguos son arcillas del Keuper, que afloran formando una característica banda rojiza que da nombre a la Font Roja.



La sierra del Menejador está situada en el sector corológico setabense, en el subsector alcoyano-diánico. Esta montaña está en una zona de frontera entre clima subhúmedo y clima seco. En la umbría, con paredes verticales y pedreras, hay especies como el fresno (Fraxinus ornus), el espino albar o cerezo de pastor (Crataegus monogyna) y la consuelda o rogeta de penya (Saxifraga corsica subsp. cossoniana). En la solana, de relieve más suave, el encinar se abre y deja espacio al matorral de solana.



La precipitación media anual es de 530 mm. en Alcoy y de 440 en Ibi. En la cara norte hay una mayor cantidad de días al año con nieblas, lo que contribuye al fenómeno de la criptoprecipitación, que aumenta la humedad de la umbría. Una pequeña parte de las precipitaciones caen en forma de nieve en invierno, lo que contribuyó al desarrollo de la industria del hielo antes de la aparición de la refrigeración industrial.


Sierra de Aitana

La temperatura y la precipitación se relaciona con el área de distribución de las plantas. Según el índice de termicidad, que mide la intensidad del frío, la zona del parque se incluye en el horizonte mesomediterráneo, que se caracteriza por bosque mixto de encinas (Quercus ilex subsp. rotundifolia) y robles (Quercus faginea) con arces (Acer opalus subsp. granatense), fresnos (Fraxinus ornus) y mostajos (Sorbus aria), rodeados por una orla espinosa con cerezo de pastor (Crataegus monogyna), endrino (Prunus spinosa) y rosales (Rosa sp).



Flora destacada


El carrascal de la Font Roja fue declarado Parque Natural en 1987, es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Interés Comunitario (LIC). Además, cuenta con cuatro microrreservas de flora (Mas de Cotet, Pilar de Ximo, El Menejador y Torretes) que protegen:

- Encinares de Quercus rotundifolia.

- Bosques mediterráneos de tejos y fresnos.

- Robledales de quejigos y arces.

- Pendientes rocosas calcícolas con plantas rupícolas.

- Desprendimientos rocosos mediterráneos (runares).

- Matorrales mediterráneos y pre-estépicos (salviares y matorral xeroacántico).

- Formaciones herbosas secas (lastonares).



Entre las plantas que tienen especial interés por su área de distribución, su rareza y por estar protegidas destacan:

- Plantas en peligro de extinción en la Comunidad Valenciana y especies vulnerables.



- Especies endémicas exclusivas de la provincia de Alicante o de área de distribución muy restringida.



- Especies prioritarias de las microrreservas de flora.



Descripción de la ruta


El Carrascal de la Font Roja es un punto de interés botánico de primer orden en la Comunidad Valenciana. En el libro "Flora del Parque Natural de la Font Roja" de Lluis Serra y Jaume Soler, publicado en 2011, se presentan 922 especies de plantas localizadas en el Parque Natural. Dicho número nos da una idea de la riqueza florística que presenta el parque, a lo que contribuye la diversidad de ambientes que están incluidos en él. Como visitar todos estos ambientes es difícil en un solo día, este recorrido botánico presenta el objetivo más modesto de hacer el recorrido básico entre la Font Roja y el Menejador, pasando por tres microrreservas de flora. Es un recorrido fácil en el que podremos disfrutar principalmente del bosque de encinas y quejigos de la umbría.


La ruta comienza en el aparcamiento de la Font Roja, a donde llegamos por la CV-797 desde el polideportivo de Alcoy. La Font Roja está en una pequeña explanada junto al Santuario y el edificio que alberga al centro de visitantes del parque, en el que facilitan información sobre los itinerarios que se pueden realizar. En 1663 se construyó en este lugar la primera ermita dedicada a la Virgen de los Lirios, que sufrió varias reconstrucciones hasta que en 1891 se construyó el edificio actual del santuario. En los años 90 se levantó el edificio adosado que alberga el Ecocentro. El conjunto se encuentra rodeado por bosque de encinas (Quercus ilex subsp. rotundifolia), pero en su entorno cercano hay plantados algunos árboles ornamentales y plantas de jardín.


Font Roja

Junto a los pinos (Pinus halepensis) que dan sombra en el aparcamiento, también hay cedros (Cedrus libani) de gran tamaño, cipreses (Cupressus sempervirens), castaños de Indias (Aesculus hippocastanum), tilos (Tilia platyphyllos subsp. platyphyllos), platanos (Platanus hispanica), arces (Acer negundo) y algún almez (Celtis australis). Además hay lilos (Syringa vulgaris), piracanta (Pyracantha coccinea), espirea (Spiraea x vanhouttei), agracejo rojo (Berberis thunbergii), guindo (Prunus cerasus), lirios (Iris germanica), yucas (Yucca gloriosa), viña del Tibet (Fallopia baldschuanica) y Cerastium tomentosum. Hasta hace algunos años todavía había varios olmos (Ulmus minor) de gran tamaño, pero fueron muriendo por la grafiosis. Si que quedan individuos jóvenes en la umbría y sobre todo cerca del cauce del río Polop.



Sin embargo, para recordarnos que no estamos en un jardín, sino en la umbría de un bosque mediterráneo, los antiguos muros de piedra de la fuente y la escalera cercana se llenan de saxífragas y helechos. La consuelda o rogeta de penya (Saxifraga corsica subsp. cossoniana) es una de las estrellas botánicas del parque. Se trata de un endemismo iberolevantino que crece en las montañas del norte de Alicante en ombroclima subhúmedo, en roquedos, rellanos y pedregales de zonas de umbría. Su llamativa floración tiene lugar a principios de mayo en esta zona del parque. En los roquedos donde crece esta saxífraga también veremos musgos, ombligo de Venus (Umbilicus rupestris) y helechos como Asplenium onopteris, Asplenium trichomanes subsp. quadrivalens y Ceterach officinarum.



Desde la explanada de la fuente, subimos por las escaleras, pasamos bajo los cedros y el castaño de Indias, junto a un edificio en ruinas, y llegamos a la glorieta dels Paellers bajo la sombra de las carrascas. La carrasca o encina (Quercus ilex subsp. rotundifolia) es el árbol más abundante del parque y forma un tupido manto que cubre la parte más alta de la umbría. Es un árbol de hoja perenne, coriácea, con el envés tomentoso y blanquecino. En la Font Roja suele verse en flor en mayo, y para otoño madura el fruto, la bellota. El uso tradicional de la madera junto con el aclaramiento del monte para cultivo relegó el bosque de encinas a altitudes por encima de 600 metros. Por debajo de esa altura encontramos en la actualidad pinar de repoblación, sobre todo de pino carrasco (Pinus halepensis).


Glorieta dels Paellers

Ocasionalmente podemos ver en el envés de las hojas de las encinas unas malformaciones en forma de bultitos. Se trata de una reacción a la puesta de los huevos del díptero Dryomyia lichtensteinii. Las larvas del insecto se desarrollan en el interior de las agallas y emergen como adultos en primavera.


Agallas en hoja de encina

En el merendero hay instalados varios carteles con los nombres de las especies que podemos ver durante el recorrido. Alrededor de las mesas hay durillos, madreselvas, arces, fresnos y tejos, además de las encinas que dan sombra. En los herbazales que rodean las mesas se puede ver el cuernecillo de campo (Lotus corniculatus), que florece en mayo.


Desde el área recreativa salimos a la pista de tierra y comenzamos la subida por la umbría, pasando junto a Cova Gelada. El bosque de carrascas por el que caminamos mantiene un rico sotobosque en el que destaca, por su tamaño, el durillo o marfull (Viburnum tinus). Es un arbusto perennifolio de hoja parecida al laurel que puede alcanzar el tamaño de un arbolillo. Su floración es espectacular y suele ser bastante tempranera, comenzando en febrero, aunque se pueden ver ejemplares en flor hasta abril y principios de mayo.


Viburnum tinus

Otro de los arbustos que encontramos es el rusco o brusc (Ruscus aculeatus). Es un arbusto dioico en el que los tallos se aplanan formando unas expansiones o falsas hojas llamadas cladodios. En el medio de los cladodios crecen flores minúsculas en otoño e invierno. Las flores femeninas producen frutos muy llamativos con forma de baya roja.


Bajo las encinas crecen lianas como la madreselva o lligabosc (Lonicera etrusca, Lonicera implexa). La madreselva florece en primavera y sus flores producen un agradable olor. Su fruto es una baya de color anaranjado. Soporta bien la insolación y la encontramos tanto en carrascales como pinares.



Otras plantas trepadoras que crecen en el sotobosque y que prefieren las zonas más umbrías son la rubia o rogeta (Rubia peregrina subsp. peregrina) y la hiedra (Hedera helix), que crece en roquedos, runares y sobre los troncos de los árboles.


Sobre Rubia peregrina crece el jopo de rubia (Orobanche clausonis), una planta que carece de clorofila y se alimenta parasitando las raíces de su hospedante, de la que extrae agua y nutrientes. En el itinerario se pueden ver otras especies de este género, como Orobanche latisquama y Orobanche gracilis, que son las dos especies más abundantes en el parque.



En el estrato herbáceo del bosque crece la llamativa Cephalanthera rubra, una orquídea que tiene en la Font Roja sus mejores poblaciones alicantinas. Durante el mes de junio se puede ver de forma abundante por toda la umbría. También forma parte del sotobosque Pimpinella espanensis, una umbelífera de flores diminutas, las violetas (Viola alba) y el botó d'or (Ranunculus bulbosus subsp. aleae).



En los espacios abiertos que deja el carrascal encontramos fenalares húmedos con Brachypodium phoenicoides. En este tipo de pastizales crece Leucanthemum gracilicaule, una margarita de distribución setabense, la colleja (Silene latifolia) y la orquídea Orchis tenera.



En los herbazales nitrófilos de márgenes de caminos y sesteaderos de animales salvajes crece el rabanillo (Sisymbrium crassifolium subsp. laxiflorum), una crucífera de distribución iberolevantina. En los márgenes de la pista veremos más especies subnitrófilas, como el gamón o porrasa (Asphodelus cerasiferus), la manzanilla amarga o camamilla (Santolina chamaecyparissus subsp. squarrosa), y las cerrajas (Crepis vesicaria subsp. taraxacifolia).



En unos pocos minutos desde el merendero llegamos al Pla de la Mina. En esta pequeña explanada hay una reconstrucción que permite ver cómo eran las carboneras y los hornos de cal. Las carboneras se utilizaban para hacer carbón vegetal, empleado como combustible. La leña de encina, apilada en forma circular, se cubría de tierra húmeda y se dejaba quemar lentamente de forma controlada. Terminada la combustión, se dejaba reposar y se extraía el carbón para su traslado y venta en los pueblos. Las caleras eran hornos en los que se calcinaba piedra caliza para la obtención de cal que se usaba en la construcción. Tambíen hay un mirador en el promontorio que hay junto al Pla de la Mina.


Pla de la Mina

Desde el Pla de la Mina sale el sendero que sube al Menejador atravesando el bosque. Sin embargo, en esta reseña seguiremos por la pista y bajaremos por la senda después. Como a partir de aquí es un recorrido circular, se puede hacer en ambos sentidos.


Pla de la Mina

Dejamos atrás el Pla de la Mina y subimos por la pista hacia el Pla dels Gal·lers. Durante la subida veremos los primeros ejemplares de quejigo (Quercus faginea). El quejigo, gal·ler o roure valencià es un árbol caducifolio marcescente en el que las hojas se secan en otoño, pero permanecen en las ramas durante gran parte del invierno. Su hojas lobuladas de color verde claro son más grandes que las de la carrasca, y son glabras (no tienen pilosidad en el envés). Sobre las ramas de los quejigos es fácil ver agallas o gallaritas, que son una reacción del árbol a la puesta de huevos de insectos himenópteros de la familia Cynipidae.


Quejigo

En el Pla dels Gal·lers encontramos otra pequeña explanada con más encinas y quejigos. En estos espacios abiertos es donde prosperan plantas típicas de matorrales. A muchas las iremos viendo en los márgenes de pista y, posteriormente, en los espacios abiertos del Mas de Tetuan y de la solana. En la pista se ve con bastante frecuencia Helianthemum rotundifolium y Dorycnium hirsutum, y más ocasionalmente, Globularia linifolia subsp. linifolia.



La pista sigue su recorrido por la umbría y llegamos a la primera microrreserva de flora por la que pasa esta ruta, la micro del Mas de Cotet. Se trata de una microrreserva grande, que incluye los roquedos que hay por encima de la pista, runares y el bosque mixto. Los roquedos quedan lejos de nuestro alcance, pero podremos ver plantas rupícolas más adelante, cerca de la cima del Menejador.


Pista de la umbría de la Font Roja

En los runares, y también colonizando los márgenes de la pista, crece el carraspique o herbaneu (Iberis carnosa subsp. hegelmaieri), una crucífera de distribución iberolevantina que caracteriza las gleras umbrías en el piso mesomediterráneo, y la jabonera de roca o saponaria (Saponaria ocymoides). Ambas ponen una nota de color en las pistas durante su floración en mayo.


En el margen de pista, en el pastizal o incluso sobre las rocas, podemos ver Centaurea mariolensis, un endemismo exclusivo de las montañas interiores del norte de Alicante. En esta zona no es abundante, pero sí es fácil de ver en otra de las microrreservas del parque, el Pilar de Ximo.



Con respecto a los árboles del bosque mixto, además del quejigo (Quercus faginea), uno de los más fáciles de ver en esta zona es el fresno o freixe de flor (Fraxinus ornus). Es un árbol caducifolio, de hojas compuestas que crece en las zonas umbrías de las montañas del norte de Alicante. Su flor es pequeña, pero se agrupa formando una inflorescencia muy vistosa. Florece de abril a mayo. También hay mostajos o moixeras (Sorbus aria y Sorbus torminalis). Éste último es muy escaso en Alicante y solo se encuentra en la Font Roja.


El arce (Acer opalus subsp. granatense) es un árbol caducifolio de hojas palmeadas de color verde vivo que crece en las umbrías, sobre suelos húmedos, pero también en runares. En otoño, sus hojas se vuelven de un color rojizo muy llamativo, dando al bosque una bonita combinación junto con el verde de las encinas y los tonos ocres de las hojas de los fresnos. En ocasiones, sobre las hojas de los arces se puede ver unas malformaciones en forma de bultitos rojos. Se trata de agallas producidas por ácaros de la familia Eriophyidae.



En las orlas de bosque encontramos arbolillos como el guillomo o corner (Amelanchier ovalis), el cerezo de pastor (Crataegus monogyna) y numerosos arbustos como el escobón o ginesta (Cytisus heterochrous), el espantalobos (Colutea brevialata), la hierba pedreguera o gavó (Ononis aragonensis), el endrino o aranyoner (Prunus spinosa), los rosales (Rosa canina, Rosa pouzinii) y la zarzamora o esbarzer (Rubus ulmifolius).



En medio de la microrreserva del Mas de Cotet nos encontramos con el mirador de Pilatos. Es un pequeño promontorio desde el que podemos ver parte de la umbría del Menejador. Al norte queda la sierra de Mariola.


Mirador de Pilatos

De regreso a la pista, seguimos subiendo en dirección al Mas de Tetuán. Poco a poco, el bosque se va aclarando y deja más espacios abiertos, que en su día fueron antiguos bancales, y que en la actualidad han sido ocupados por el matorral. La jara blanca (Cistus albidus) y el romero macho (Cistus clusii) son más abundantes en la solana, pero se pueden ver con facilidad en la pista desde el Mas de Tetuán al Menejador. Son arbustos de matorrales secos y soleados.

Junto a las jaras crecen aliagas (Genista scorpius), romeros (Rosmarinus officinalis), falso junquillo (Aphyllanthes monspeliensis), anteojos o herba de les llunetes (Biscutella stenophylla subsp. stenophylla), lechetreznas (Euphorbia flavicoma subsp. flavicoma), lino azul (Linum narbonense), candileras (Phlomis lychnitis), zamarrilla amarilla o poliol valencià (Teucrium ronnigeri) y tomillo o timó (Thymus vulgaris subsp. vulgaris). En estos antiguos bancales ocupados por el matorral crece Cephalanthera damasoniumCephalanthera damasonium, una orquídea de quejigares y bosques bien conservados.



Por la pista llegamos al Mas de Teután, o del Serrallo, es una antigua masía que se encuentra en estado ruinoso. Las masías eran explotaciones autosuficientes, rodeadas por tierras de cultivo arrebatadas al monte, con corrales, cuadras, pajar, horno y bodega. El Mas de Tetuán también tiene una pequeña capilla.


Mas de Tetuan

Junto al Mas de Tetuán hay un tejo centenario. Es un árbol fácil de reconocer que se halla rodeado por una valla de madera. El tejo o teix (Taxus baccata) es un árbol dioico de hoja linear de color verde oscuro. Los tejos crecen en zonas umbrías, a menudo al pie de los roquedos orientados al norte. El tejo del Mas de Tetuán está incluido en el catálogo de árboles monumentales de la Comunidad Valenciana. Se trata de un ejemplar macho de más de 350 años que produce flores masculinas en forma de pequeñas bolitas amarillas. Los individuos hembra producen frutos rodeados de un arilo rojo que atrae a las aves, que comen el fruto y diseminan la semilla. Casi todo el árbol es tóxico, salvo el arilo rojo, así que se usaba para envenenar flechas. Su madera, de gran resistencia y elasticidad, se usaba para fabricar arcos.


Tejo centenario

En los terrenos que hay junto al Mas de Tetuán quedan pequeños campos de cereal que se llenan en primavera con flora subnitrófila ruderal y arvense. Además de las amapolas (Papaver rhoeas), en estos antiguos cultivos crecen especies escasas en Alicante, como Adonis aestivalis subsp. squarrosa, Bifora testiculata, Camelina microcarpa y Turgenia latifolia.



Hacia este del Mas de Tetuan se encuentra la microrreserva de flora del Pilar de Ximo, a una media hora ida y vuelta. La microrreserva ocupa la umbría desde el cordal hasta el barranco de Pardines y protege una zona de carrascal sobre runares en los que crece el carraspique (Iberis carnosa subsp. hegelmaieri) y la palomilla o gallet de runar (Linaria depauperata subsp. depauperata). Se trata de un endemismo alcoyano-diánico frecuente en runares de las montañas del norte de Alicante que podemos ver en flor entre mayo y junio.


Acompañando a la palomilla en los runares, encontramos el jopillo de zorra o frare de muntanya (Reseda valentina) y la escrofularia de umbría (Scrophularia tanacetifolia). Ambas especies son endemismos iberolevantinos que también crecen en matorrales sobre suelos pedregosos y como subrupícolas tanto en la umbría como en la solana de la sierra.


Pilar de Ximo


En el Pilar de Ximo también hay fragmentos de matorral donde crece Centaurea mariolensis, la garbancillera borde o herba melera (Ononis fruticosa) y la retama de escobas o ginestell comú (Cytisus scoparius subsp. reverchonii). En el sendero de subida al Pilar de Ximo nos llamará la atención una pequeña población de Iris lutescens, el lirio de montaña, que crece en pastizales vivaces de la parte alta de la sierra.



Volviendo al Mas de Tetuan, vamos a continuar la subida por la pista hacia el Menejador. Los espacios abiertos están ocupados por el matorral, con jaras y tomillos, y por el salviar, con Salvia blancoana subsp. mariolensis, un endemismo de las montañas del norte de Alicante y sur de Valencia. En los márgenes de pista es fácil ver el cojín de monja o cadireta de pastor (Erinacea anthyllis). Es un arbusto espinoso de forma almohadillada y flores de color azul-violeta que crece en las zonas altas de las montañas del norte de Alicante.



Por la pista llegamos a la cava Coloma, o Pou del Carrascal, en la umbría de la Teixereta. Fue construida por Bartolomé Picó en 1732, por concesión del municipio de Alcoy. Es un pozo nevero de 16,60 metros de profundidad y 13 metros de diámetro. La nieve se recogía en los alrededores de la cava, se almacenaba y se compactaba. En verano se cortaba el hielo y se transportaba en caballerías para su venta. El hielo se usaba para la conservación de alimentos, la preparación de helados y con fines terapéuticos.


Cava Coloma

Cava Coloma

Seguimos por la pista y alcanzamos la parte alta del cordal, desde donde vemos el Menejador, en el que destaca la caseta forestal. A nuestra derecha queda la solana de la sierra, y una buena vista de la Hoya de Castalla cerrada al fondo por el perfil inconfundible del Maigmó.


Vista del Menejador desde la Teixereta

Estamos en una zona abierta, de mayor insolación, donde las encinas crecen aisladas formado rodales y la vegetación predominante es arbustiva. En esta zona volvemos a ver especies típicas de los matorrales y coscojares, como la coscoja (Quercus coccifera), jaras (Cistus albidus), aliagas (Ulex parviflorus) y espliego o espígol (Lavandula latifolia). También es frecuente el enebro o càdec (Juniperus oxycedrus subsp. oxycedrus), un arbusto dioico de hojas aciculares, pinchosas, con dos líneas blancas en el haz. Su fruto es una bolita que adquiere color rojizo tras madurar.



En los claros que deja el salviar se forman pastizales montanos a partir del horizonte superior del piso mesomediterráneo. En estos pastizales hay valeriana menor (Valeriana tuberosa) y Klasea pinnatifida. En los márgenes de pista también podemos volver a ver la palomilla o gallet de runar (Linaria depauperata subsp. depauperata).



En estos salviares llama la atención otro carraspique (Iberis saxatilis subsp. cinerea), una crucífera arbustiva de llamativas flores blancas. Es un endemismo iberolevantino de flor muy parecida al otro carraspique (Iberis carnosa subsp. hegelmaieri). Iberis saxatilis subsp. cinerea es un caméfito (arbusto) de hoja estrecha y pubescente, mientras que Iberis carnosa subsp. hegelmaieri es una planta herbácea de hoja ancha y glabra (sin pilosidad).


En estas zonas venteadas del cordal y en los roquedos de la umbría crece la aliagueta o bufalaga vera (Hormathophylla spinosa). Es una crucífera de porte almohadillado de llamativa floración, de abril a mayo, frecuente en las partes más altas de las montañas del norte de Alicante.



Caminando por la pista llegamos al depósito de agua para la lucha contra incendios. En el pastizal vivaz que hay alrededor del depósito crece la quitameriendas (Merendera montana), escasa en esta sierra, y que debe su nombre a que su floración, a finales de verano - principios de otoño, coincide con el acortamiento de las horas de luz del día.


El azafrán borde (Crocus salzmannii) convive con Merendera montana en los pastizales vivaces y también florece en otoño, pero es mucho más abundante.


Junto al depósito crece el marrubio de montaña (Marrubium supinum), una planta subnitrófila de zonas altas y frías muy escasa en Alicante.



Desde el depósito subimos los últimos metros que nos separan de la caseta forestal, que parece ser el punto más alto. Sin embargo no es así, y aunque no hay mucha diferencia de altura, el vértice geodésico está a unos 150 metros de la caseta. Desde la cima se pueden ver algunas de las montañas más conocidas de Alicante, como el Montcabrer, al norte, Aitana, al este, y el Maigmó, al suroeste.


Caseta del Menejador

Umbría del Menejador

Desde el roquedo, y hasta la pista que hay más abajo, se localiza la microrreserva del Menejador. Como estamos sobre el roquedo, es una buena ocasión para ver plantas rupícolas. Una de las más fáciles de ver cerca de la cima es la lechuga lanosa o lletugot (Crepis albida). Es un endemismo iberolevantino común en los roquedos umbríos de las montañas del norte de Alicante que se puede ver en flor en mayo.


La escabiosa o vídua (Scabiosa turolensis) es una planta de matorrales montanos pero que también crece en suelos pedregosos y como subrupícola. Se ve en los márgenes de pistas cercanas a la cima y en los roquedos de la cumbre.


Otras plantas rupícolas que podemos ver en estos roquedos son las campanillas de cantil o campanetes de cingle (Campanula hispanica), los conejitos (Chaenorhinum crassifolium subsp. crassifolium), la cincoenrama o te de soqueta (Potentilla caulescens), la consuelda o rogeta de penya (Saxifraga corsica subsp. cossoniana) y Draba hispanica subsp. hispanica, una crucífera rupicola que crece en roquedos umbríos de exposición norte en el piso mesomediterráneo y supramediterráneo


Además podemos ver gazón (Armeria alliacea subsp. alliacea), un endemismo iberolevantino que crece en los pastizales de claros de salviar y entre el lapiaz, a partir del piso mesomediterráneo, y es relativamente abundante en las montañas del norte de Alicante.



Tras la visita a la cima, regresamos por el mismo camino hasta el depósito y giramos a la derecha, bajando por la pista de la umbría, entre carrascas, arces y fresnos. Unos metros más adelante nos vamos a encontrar con el cartel de la microrreserva del Menejador, en la que hay quejigos, mostajos y tejos. En el sotobosque crece el sello de Salomón (Polygonatum odoratum), particularmente abundante en esta zona. Es una planta que crece en bosques mixtos, aunque también puede ser encontrada en runares, a la sombra de arces y fresnos.


En esta microrreserva crecen varias orquídeas, como Cephalanthera longifolia, Epipactis cardina, Epipactis kleinii, Limodorum abortivum y Limodorum trabutianum. También se pueden ver bajando por la senda, pero en general son escasas y pasan muy desapercibidas, aunque algunas tienen buenas poblaciones en otros puntos de la umbría.



Senda de la umbría

Mirador de la umbría

La bajada por la senda nos permite disfrutar de un agradable paseo entre encinas y quejigos, lo cual es un bonito colofón para este recorrido. De regreso al Pla de la Mina, bajamos por la pista de regreso a la Font Roja.